
No es facil acceder a este lugar, situado en un abrupto cortado sobre el río Cinca, pero el que lo consiga tendrá su premio con la contemplación de un espectacular paisaje pirenáico, a lo que se suma la sorpresa de encontrar una ermita de tres ábsides.
Se trata de un conjunto militar que controlaba el paso por el río Cinca formado por la ermita y los restos de un castillo. Si complicado es llegar, no queremos pensar en las dificultades que sufrirían aquellas personas que lo construyeron.
En todo caso, para el que no se vea con ánimos para visitarla, y aunque sea un pálido reflejo, le invito a que la visite virtualmente AQUÍ